Definición
Una teoría civil que impone responsabilidad secundaria a quien, con conocimiento de la conducta ilícita de otro, presta asistencia, estímulo o facilitación sustancial que ayuda a causar el daño al demandante; la responsabilidad depende del estado mental del auxiliar y de la importancia de la ayuda.
Principio
Principio
La responsabilidad secundaria extiende las consecuencias del ilícito principal a los facilitadores cuando su conducta contribuye de forma significativa al agravio, equilibrando la culpabilidad con la causalidad próxima y el conocimiento exigido.
Demostración
Demostración
Un contable elabora conscientemente estados financieros falsos a petición de un cliente; dichos estados se usan para defraudar a inversores, que demandan al contable por haber prestado una asistencia sustancial a la estafa.
Aplicación incorrecta
Aplicación incorrecta
Tratar como complicidad actos inocentes o de mera negligencia sin conocimiento del ilícito; imputar responsabilidad a proveedores periféricos que no conocían el objetivo ilícito.
Consecuencia
Consecuencia
La responsabilidad por complicidad puede exponer a los auxiliares a las mismas indemnizaciones y, en ocasiones, daños punitivos que los autores principales, fomentar controles de cumplimiento y ampliar remedios para la víctima.
Inversión
Inversión
Si el demandado presta servicios ordinarios y lícitos sin conocimiento de la conducta ilícita, no existe responsabilidad secundaria; la responsabilidad principal recae en el autor del agravio.
Límite
Límite
Se distingue de la conspiración porque no requiere un acuerdo; las jurisdicciones varían sobre el grado de conocimiento exigido, el umbral de «asistencia sustancial» y si la causalidad próxima es suficiente para la reparación.
Tensión semántica
Tensión semántica
Está estrechamente relacionada con la responsabilidad vicaria y la conspiración civil; la tensión clave es si la responsabilidad depende de un acuerdo independiente, de una relación de empleo/control, o de una facilitación consciente.
Síntesis
Síntesis
La complicidad civil afirma que quienes, con conocimiento y contribución causal relevante, permiten la conducta ilícita de otro comparten la responsabilidad; sin conocimiento adecuado y contribución significativa, no procede la responsabilidad secundaria.